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Pipa Gutiérrez: la leyenda recuerda el título de LSB y final de LNB

Pipa Gutierrez Obras

Juan Pedro “Pipa” Gutiérrez es uno de los apellidos tatuados a fuego en la piel de Obras Sanitarias. La leyenda se alinea a la etapa contemporánea del básquet del club. Su título en la Liga Sudamericana, múltiples premios al Jugador Más Valioso y una personalidad ejemplo, lo consagraron como deportista de elite en el Rockero.

Ocho temporadas en Argentina, ocho temporadas en Obras. 2001-2004, 2010-2013 y 2014-2016. Tres pasos gloriosos, con uno aún más sobresaliente: el del medio. En ese lapso, Pipa fue Campeón del Torneo Interligas 2011, Liga Sudamericana 2011 y finalista de Liga Nacional en la 2011-12. Además, múltiple MVP en esas competencias (Liga Sudamericana y temporada regular de LNB en 2010-11 y 2011-12). Datos que asustan, para bien.

En ese sentido, le preguntamos a Pipa: ¿Qué te convirtió en un jugador tan desequilibrante? “Yo creo que fue una mezcla, se dieron varias cosas al mismo tiempo. Me sentía en plenitud física y mental. En Europa había adquirido un montón de herramientas que me hacían sentir confiado de jugar contra internos más pesados o más móviles con diferentes recursos. Disfrutaba del rol y me parece que teníamos un equipo joven, pero ambicioso. Ser muy feliz fuera de la cancha y compartir equipo con grandes amigos también ayudó mucho”.

Estadísticamente se encuentra firme en el Top5 de distintos rubros, un claro reflejo a su capacidad para ser un interno dominante. Jugador que más puntos acumuló en una sola temporada (951 en la 11/12), tercero goleador histórico (3380 puntos), segundo más rebotero (1931), quinto en mayor cantidad de triples anotados (212), tercero en mayor cantidad de dobles (904) y libres convertidos (936).

Todos estos números, generaron su ascendencia entre sus compañeros. “Yo trataba de ser el mejor líder posible sin perder mi esencia. Me gustaba el desafío de hacer mejores a mis compañeros y nunca me costó poner el beneficio grupal por encima de mis intereses. Obviamente los malos momentos se sienten el doble de duros, pero ahí tenés otro desafío que enfrentar… y bienvenidos sean”, opina Gutiérrez sin dudar.

PIPA Y SU RECUERDO DE LA LIGA SUDAMERICANA

Fue, quizás, el título más valorado en Obras luego de la William Jones de 1983. El Rockero fue campeón invicto de la competencia, liderando su Grupo B y arrasando en las llaves definitorias. Y camino a esa consagración, Gutiérrez fue el diamante en bruto. “Para mí fue muy especial por varios motivos. Primero porque crecí viendo grandes duelos de equipos argentinos a nivel sudamericano, como Atenas y Olimpia de Venado Tuerto, ya estar jugándola con mi club me parecía un sueño. Y segundo porque empezábamos a notar que Obras volvía a ser un club de proyección internacional. Que ganar el Interligas y jugar la sudamericana no eran una casualidad. Podíamos disputar tranquilamente cualquier torneo. Ser campeones, y de local, fue una alegría inmensa”, rememora el interno tirador.

Pipa

Esa participación, con una presencia tajante, le dio pie para continuar firme en la Selección Nacional. Pipa fue medallista de Bronce en Beijing 2008 y su mérito individual siempre le dio un espacio en el equipo argentino. Los diversos premios de MVP y marcada figura en el ambiente nacional, resaltó su rol en Argentina: “Creo que fue la etapa más sólida de mi carrera. Realmente entraba a la cancha confiado de lo que podía hacer para ayudar a ganar. Eso generaba que en el receso se renovara siempre mi ilusión por ir ganando protagonismo en la Selección. Yo nunca tuve un lugar asegurado en el primer equipo y me gustaba tener diferentes roles en la variedad de torneos que enfrentábamos. En Londres, creció mucho mi participación con respecto a Beijing y eso me hizo feliz, pero lo importante en realidad era ser parte de eso sin importar tu rol”.

OBRAS BASKET ESTUVO A DOS PASOS DE SER CAMPEÓN DE LIGA NACIONAL

Estás temporadas que venimos recordando no dejan de lado aquella final ante Peñarol (2-4). Obras finalizó primero en la Fase Regular 2011-12, por segunda temporada al hilo. Y ahí, Pipa también fue MVP. Seguía siendo un imprescindible en la formación Rockera. El equipo de Nuñez, como bien destaca nuestro protagonista, tenía un juego “MUY aceitado”. “El clima de trabajo diario era el mejor: mucha responsabilidad, trabajo serio y competir al máximo mientras disfrutaba de compartir tiempo con el equipo. La sensación de salir a ganar todos los partidos es inigualable”, añade.

Pipa

En Playoffs, nada parecía cambiar. Obras era un equipo arrollador: derrotó a Boca 3-1 en Cuartos y demolió a Regatas 3-0 en Semis. Después, se encontró con el milrayitas, equipo que contaba con varias figuras. Entre ellas, una que hoy lleva la bandera de nuestro país: Facundo Campazzo (MVP de las finales).

El Rockero cayó en la llave que lo habría consagrado por 4 a 2, y Pipa encontró algunos motivos por los que se dio esa situación: “Creo que nos faltó experiencia. Yo nunca había llegado a instancias así y por momentos me costó identificar los vaivenes anímicos que se manejan en una serie final. Los playoffs los habíamos atravesado con relativa tranquilidad y quizás no tuvimos ese nivel de resiliencia para revertir una serie que empezó 0-2. Los puntos a favor eran muchos, teníamos un equipo largo, que jugaba bien y todos se sentían importantes. Teníamos extranjeros comprometidos y un rival clarísimo con quien se había generado una especie de clásico. Una pena que no lo logramos porque lo merecimos tanto como Peñarol, pero siempre gana 1 solo”.

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