Obras Basket cerró una nueva temporada de la Liga Femenina entre los principales protagonistas del certamen. Las Rockeras alcanzaron el Final Four en la primera parte del año y luego llegaron hasta las Finales en el segundo torneo, consolidando un proceso de crecimiento colectivo que tuvo a Candela Gentinetta como una de sus referentes dentro de la cancha.
Al momento de realizar un balance de la campaña, la interna destacó la evolución que mostró el equipo a lo largo de la temporada.»Yo creo que la temporada fuimos de menos a más. Este año cerramos mucho mejor que el año pasado, no solo en los resultados, sino en lo que es la consolidación del grupo y el juego que logramos. Así que me parece que el equipo se fue construyendo de manera sólida», afirmó.
Asimismo, resaltó las sensaciones que le dejó el recorrido realizado por el plantel. «Las sensaciones son buenas por todo el camino y el progreso. La realidad es que de mi parte son de un poco de tristeza o amargura por cómo terminó, pero se consolidó un grupo y eso es re importante. Me parece que es el camino que hay que seguir», sostuvo.
Sobre las principales virtudes de Obras durante el año, Gentinetta remarcó la capacidad de reacción que tuvo el equipo frente a los momentos adversos.»Lo más positivo fue la constancia. A pesar de tener a veces baches o momentos de irregularidad, volvimos a ponernos en carrera, a mejorar y a trabajar sobre las cuestiones que más nos costaban. Terminó resurgiendo el equipo por sobre todo, así que esas son las cosas más destacables que tuvimos», expresó.

En el plano personal, la jugadora consideró que su rendimiento estuvo estrechamente ligado al funcionamiento colectivo. «La verdad que el rendimiento individual va de la mano de lo colectivo. Me fui encontrando cada vez un poquito más cómoda y, con el paso de los partidos, teniendo más definido el rol y la manera de aportar. Fue una temporada que me costó mucho por mis ritmos de estudio, pero se hizo muy amena con el grupo que formamos», comentó.
Además, explicó que uno de sus mayores progresos estuvo relacionado con la lectura del juego y la adaptación a las necesidades del equipo.»Creo que evolucioné en poder leer el juego según lo que el equipo necesitara de mí. Empecé la temporada jugando de una manera y terminé las finales aportando algo totalmente distinto. Eso tuvo que ver con cómo me sentía más cómoda, con cómo mis compañeras sentían que podía ayudarlas y con lo que el equipo necesitaba. Ese crecimiento en la lectura del juego y en ponerse a disposición también es un crecimiento personal», señaló.
Por último, Gentinetta dejó un mensaje para quienes acompañaron al equipo durante toda la campaña.»Quiero que la gente se quede con que dimos todo. El esfuerzo fue muy grande y tratamos de salir campeonas. No se pudo, pero fue un equipo muy comprometido, que peleó hasta el final. Nos fuimos vacías porque hicimos todo lo posible para ganar el título. Además, se formó un grupo humano muy lindo, hubo sentido de pertenencia y se dieron varias cosas que valoro mucho», concluyó.


