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Centenario Obras

Hicimos Obras: Carlos Raffaeli

La llegada de Carlos Raffaeli a Obras se produjo en 1973, cuando el nacido en Rafaela, Santa Fe, tenía sólo 18 años. Eran tiempos distintos en el básquet argentino, que carecía de organización, y no contemplaba un torneo que nucleara a los clubes en una competición anual o semestral. Por ello, la dirigencia Aurinegra volcó sus miradas hacia afuera: se puso énfasis en construir un equipo de grandes jugadores, capaces de competir a nivel internacional con los mejores del mundo. No era nada sencillo, pero había que empezar por reclutar talento. Lo que llamó la atención de ‘Chocolate’, aún con su corta edad, fue su increíble capacidad anotadora y sus buenos movimientos en la cancha, como un ayuda base de la época.

Cuando recaló en Obras, Raffaeli ya se había destacado en el combinado de su provincia, y de a poco, comenzaba a ganarse minutos en la Selección nacional. Poco tardó en llegar uno de sus grandes compañeros en su ciclo en Obras, Eduardo Cadillac, con quien formó una temible dupla en el perimetro. Su primer torneo internacional fue el Sudamericano de 1975 en La Paz, Bolivia, en el cual consiguieron un meritorio segundo puesto, al caer con Amazonas Franca de Brasil. En la siguiente edición de la competencia se le sumó Carlos Romano, pero no pudieron repetir la posición, y quedaron terceros.

Luego de tanto esfuerzo, llegó la oportunidad de jugar la Copa William Jones por primera vez, en 1976. En su primer prueba intercontinental, Obras dejó una gran imagen, y entró en el podio. Tras un corto paso por Italia, volvió para jugar la revancha, en 1978, como locales, en el recientemente inaugurado Templo del Rock. El dominio de Cadillac y el tiro exterior de Raffaeli fueron causa principal del buen rendimiento de ese equipo, que en aquella ocasión, logró llegar a la final. Allí, en un épico duelo ante el Real Madrid, el elenco de Núñez se quedó a un punto de la hazaña, luego de llegar a tiempo suplementario.

Otro gran equipo se armó a principios de los ’80, con el escolta como una de las principales figuras. Llegó Esteban Camisassa, un jugador versatil, capaz de aportar a la dupla perimetral. Con él, consiguieron una segunda ubicación en el Sudamericano de 1982, al caer con Ferro. Un año después, sin Raffaeli, Obras se consagró campeón intercontinental en su estadio, luego de vencer al Cantú de Italia. ‘Chocolate’ disputó la edición siguiente, en San Pablo, pero el Aurinegro no pudo repetir la historia.

Raffaeli abandonó Obras al año siguiente. Continuó su carrera en la Liga Nacional, en Estudiantes de Concordia, San Andrés y Boca. También cabe destacar su gran carrera en la Selección Argentina, con la cual logró la clasificación a los Juegos Olímpicos de 1980, junto a varios de sus compañeros en el Rockero, aunque finalmente, nuestro país retiró su delegación de aquella competición. Puso fin a su carrera en 1991, pero hasta el día de hoy, continúa ligado al básquet, como representante deportivo de grandes figuras junto a Claudio Villanueva. Incluso, sigue vinculado a la entidad de Núñez, ya que uno de sus clientes es Walter Herrmann, quien actualmente defiende la amarilla y negra.

Foto: Marcelo Figueras

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