Seguinos

Especiales

Los jugadores que enaltecieron la historia de Obras

En los 103 años de vida, Obras contó con una innumerable cantidad de jugadores talentosos, prestigiosos y comprometidos a guiar al club hacia sus objetivos. Desde los primeros trofeos conquistados a fines de la década de 1970, deportistas de alta calidad se encargaron de escribir la rica historia de la institución de la Avenida Libertador. Y hoy en día, las Inferiores conforman una parte valiosa porque muchos de los que se encuentran en el elenco de Liga Nacional, pasaron por el semillero formativo.

Obras siempre se caracterizó por estar en la elite del básquetbol nacional. Ya en el primer Campeonato Mundial de 1950 contó con un Rockero de elite entre los jugadores del equipo: Rubén Francisco Menini. En el triunfo de Argentina sobre Estados Unidos por 64 a 50, el jugador de Obras tuvo una brillante actuación. “”Rubén Menini, que entró en el justo momento y con la justa conciencia, fue una de las inyecciones que tuvo el team argentino”, mostraba el epígrafe de la nota “Abrazo del pueblo y el basket” de Carlos Fontanarrosa para la revista El Gráfico.

Desde su arribo en 1972, Eduardo Cadillac supo convertirse en uno de los máximos ídolos del conjunto de Núñez. Base pícaro, astuto y enérgico, fue considerado la primer gran estrella de Obras, pese a su bajo perfil. Ayudó a que el club experimentara un épico momento, enfrentando a los mejores del Mundo y disputando la Copa William Jones de FIBA  Jugó tres ediciones, en las cuales siempre terminó en el podio. El rockero se consagró campeón Intercontinental en 1983, tras vencer al Cantú italiano.

 LOS CAMPEONES DE LA COPA WILLIAM JONES

El 24 de septiembre de 1983 se definió la 16° edición de la Copa Intercontinental de Clubes Renato William Jones en el estadio de Obras. El local, dirigido por Flor Meléndez, había vencido a cuatro grandes rivales: Universidad de Oregon State, campeón de la NCAA estadounidense, Peñarol (Uruguay) y Monte Líbano (Brasil), primero y segundo de Sudamérica, respectivamente, y a Simac Milano, subcampeón europeo.

Los Rockeros vencieron en la final al Cantú italiano, flamante campeón del viejo continente por 89-76, y se coronaron campeones del mundo, título inédito para cualquier equipo argentino hasta el día de hoy.

Aquel histórico plantel estuvo conformado por: Esteban Camisassa, Héctor Campana, Ricardo de Cecco, Vicente Pellegrino, Rolando Frazer, Mario Butler, Carlos Romano, Eduardo Cadillac, Gabriel Milovich, Alejandro Gallardo, Norton Barnhill y Javier Tilatti. Flor Meléndez estuvo a cargo de la conducción técnica, junto a su asistente Guillermo Vecchio.

Tres años después, el Templo del Rock veía nacer otra leyenda: Hernán Montenegro. Con 20 años, el ‘Loco’ reforzó al equipo que jugó esa copa en 1986. Sin embargo, en el segundo encuentro ante Corinthians, el jugador sufrió una fractura, lo que marcó el final de su primer paso por el aurinegro. Más adelante, fue seleccionado en el Draft de la NBA (1998) y logró enloquecer a todo el ‘Dream Team’ estadounidense en los Juegos Olímpicos de Barcelona 1992, cuando se pintó un 22 en la cabeza. En 2010, con 43 años, Montenegro regresó al conjunto de Núñez y revolucionó el básquet local. Se transformó en el jugador más longevo de la Liga Nacional, en el encuentro ante Lanús, y disputó tres compromisos más en Liga de las Américas. Luego, se retiró definitivamente con la casaca de Obras.

Eduardo Dominé fue parte del equipo rockero durante muchas temporadas. El escolta estaba muy identificado con Quilmes, pero dejó el equipo para la 98/99, cuando se incorporó a Obras, y  también marcó una época. Su buena capacidad física a la hora de correr, junto a su ejecución veloz y efectiva, significaron grandes aportes para el elenco que dirigía por entonces Eduardo Cadillac. Su habilidad para dejar fuera de balance a cualquier defensa, con la amenaza constante del tiro de tres puntos, era otra virtud.

En los siete torneos que completó en Núñez, el escolta de 1.85 metros de altura se estableció como figura. En etapa de playoff, alcanzó tres veces las semifinales, pero no pudo avanzar más lejos. Al concluir la 04/05, Dominé se despidió de Obras. Cerró su estadía como el jugador con más partidos disputados con la camiseta Aurinegra, con 338, que esta temporada fue superado por Pedro Barral.

El cubano Lázaro Borrel, llegó con dos títulos de Centrobasket en su haber (1995 y 1997), ya con 27 años, y rápidamente se transformó en uno de los mejores jugadores de la Liga Nacional. En su primer torneo en Núñez, consiguió 507 puntos en sólo 17 partidos (29.8 de promedio).

En 1999, Borrell se despidió de Obras por primera vez. Luego de ganar un nuevo Centrobasket, el jugador se emprendió en una aventura única, a la cual sólo un cubano había llegado antes, la NBA. Estuvo dos temporadas con los extintos Seattle SuperSonics.

Su última etapa en el rockero se dio entre 2007 y 2010, ya como veterano. Aunque su tiempo de juego estaba limitado, continuó produciendo el mismo impacto de siempre adentro de la cancha.

Otro de los grandes jugadores de nuestro país que pasó por el equipo de la Avenida Libertador fue Juan Espil, quien compartió plantel con Montenegro durante la temporada 2009-10. A pesar de sus 42 años, el implacable tirador estaba intacto. Promedió 14 puntos en 45 partidos y 26 minutos por juego, algo realmente increíble para alguien de su edad. El bahiense tuvo una aclamada carrera en la Liga Nacional, España e Italia. Además, representó a la Selección Argentina en dos Mundiales y tres FIBA Américas.

LA PARTICIPACIÓN DE LA INOLVIDABLE CAMADA DE LA SELECCIÓN

Con Espil y Montenegro, estuvieron dos miembros de la Generación Dorada: Gabriel Fernández y Juan Ignacio Sánchez. El interno tuvo una media de 12,2 tantos y 4,9 rebotes en 41 encuentros. Por su parte, Pepe jugó en nueve ocasiones, pero fue suficiente para demostrar toda su calidad. El base promedió 4,8 unidades, 6,1 asistencias y dos robos de balón. Aquellas actuaciones significaron el regreso del armador a la Argentina, luego de 14 temporadas en el exterior y un breve paso por la NBA.

Asimismo, Pablo Prigioni, uno de los integrantes del Seleccionado ganador de la medalla de bronce en Beijing 2008, fue otro que dio los primeros pasos de su gloriosa carrera en Obras, en la campaña 1998/99. Representó al club en 59 partidos, con una media de 14 puntos, 3.5 asistencias y 3.5 recuperos. Más adelante, se desempeñó en cuatro equipos europeos, entre ellos Baskonia y Real Madrid, y emigró a la NBA a los 35 años, lo que lo convirtió en el ‘novato’ más veterano.

Juan Gutiérrez fue otro de los jugadores participantes de los Juegos Olímpicos 2008 que dijo presente en el aurinegro. El ala-pivote debutó en el club a los 18 años, y no tardó mucho en emigrar al viejo continente. Al regresar, ganó dos trofeos de Jugador Más Valioso de la fase regular (único jugador de Obras en lograrlo), se consagró campeón de la Interligas 2011, la Liga Sudamericana 2012, y en este último año disputó las Finales de la Liga Nacional. Pipa disputó la temporada 2013-14 en CB Canarias (España), y después retornó al rockero para jugar dos campañas más, antes del retiro. Solamente vistió la casaca del club, cada vez que jugó el certamen organizado por la AdC.

Leonardo Gutiérrez hizo una parada en el equipo de la Avenida Libertador, en la 2003-04. En ese torneo, el ala-pivote dejó buenas impresiones y llevó al Aurinegro hasta las semifinales. Además, promedió 19 puntos y 6.1 tableros en 45 partidos. Luego de aquella temporada, Leo conformó el conjunto albiceleste que ganó la histórica medalla de Oro en Atenas 2004.

De aquella Selección, también estuvo Walter Herrmann por las instalaciones del rockero, en la campaña 2016-17. Tras el campeonato obtenido con San Lorenzo, el Conde siguió desarrollando su exitosa carrera en el elenco de Núñez, promediando 15,6 tantos y 5,7 rebotes en aquella fase regular. El alero venía de hitos muy importantes, debido a que jugó cuatro años en la NBA, se adjudicó dos títulos de la Liga ACB (España) y otros dos en nuestro país.

EL FUTURO YA LLEGÓ

En las últimas tres temporadas, el aurinegro apostó por sus jugadores jóvenes al 100%. Se tratan de deportistas que transcurrieron las inferiores en el club, y que hoy son absolutos protagonistas del equipo profesional.

Pedro Barral es el director de esta orquesta. Su romance con la camiseta rockera arrancó a los 15 años. Debutó en La Liga Nacional ante Boca Juniors, el 6 de noviembre de 2011, con 17 años recién cumplidos. Desde allí, todo el camino fue ascendente: participó de las Ligas Sudamericanas de 2011 (salió campeón, bajo el mando de Julio Lamas), 2012 y 2015, además de la Liga de las Américas 2012.

En la campaña 2018-19, fue su primer año como capitán y continuó evolucionando en su carrera. El 8 de abril de 2019, en la victoria en el Templo del Rock sobre Quimsa, se convirtió en el jugador con más asistencias en la historia de Obras Basket, con 945. Al final del torneo, recibió su recompensa y fue elegido como el mejor base de La Liga Nacional en la fase regular. En la 2019-20 continuó batiendo récords. El 28 de enero del 2020, Barral llegó a los 339 partidos disputados en la Liga Nacional con la camiseta de Obras, siendo así el máximo de la historia del club (por delante de Eduardo Dominé).

El escolta de este plantel es Ferrando Zurbriggen. Creció en la cantera aurinegra, se formó en el Instituto Obras y debutó en la 2014-15, bajo la conducción de Julio Lamas. El santafesino venía de tener una enorme actuación en el equipo de Liga de Desarrollo. Tanto en la 2016-17 como en la 2017-18, sus minutos aumentaron considerablemente y, a la par, sus números en todas las estadísticas.

En las siguientes dos temporadas se ganó su lugar en el equipo gracias a su potencia, fuerza, carisma, capacidad anotadora e intensidad defensiva. Es pieza fundamental para esta apuesta que viene realizando al club por los jóvenes. Fernando no solo es un ejemplo dentro de la cancha, sino que también que el estudio forma parte de su vida. En diciembre del 2019 se recibió de Profesor de Educación Física en el Instituto Obras, teniendo el mejor promedio de su clase.

Los que completan este grupo de jóvenes son Lautaro Berra, Francisco Barbotti, Luca Valussi y Santiago Ibarra, todos con participación y crecimiento en las formativas y hoy en día integrando el conjunto de Gregorio Martínez. Además, Obras incorporó a Alejandro Zurbriggen, José Montero y Emiliano Serres, con el fin de continuar con la misma línea de juventud.

Mucha historia a través de estos 103 años. Recuerdos imborrables que quedarán en la retina de todos los que aman este deporte. Se seguirá escribiendo en este camino nuevos proyectos, objetivos e ilusiones. Siempre con trabajo, dedicación, y sobre todo el amor incondicional por los colores aurinegros

Videos

Facebook

AySA

Más en Especiales